
Soy Jorge, el de Palanca. Ayudo a negocios locales a que los encuentre la gente que busca lo que hacen y todavía no sabe que existen — porque vengo de dentro del negocio, no de una agencia.
Empecé emprendiendo antes que haciendo marketing: monté una empresa de ecografía y la crecí en franquicias. Ahí descubrí dos cosas que no he soltado desde entonces: que me apasionaba el marketing, y que un negocio solo mejora lo que mide.
Años después acabé llevando el marketing de un negocio local de principio a fin. Empecé por algo pequeño, su ficha de Google, y fui cogiendo confianza con el equipo hasta conocer el negocio por dentro: cómo le llegaban los clientes, qué se quedaba por el camino y qué nadie tenía tiempo de mirar.
Pero lo que me cambió el rumbo fue lo que entendí cuando lo conocí por dentro. Me encontré un equipo excelente, que hacía muy bien su trabajo — y una presencia online que no estaba a la altura: la web de hace más de una década, cuatro páginas, casi todos los clientes llegando por el boca a boca. Y no porque nadie hiciera nada mal: a quien es bueno en su oficio nadie le cuenta que, si lo hace bien, acabará dirigiendo una empresa — y el marketing, que cambia cada año, siempre queda para mañana. Esa descompensación —negocios excelentes por dentro, invisibles por fuera— es mucho más común de lo que parece.
También vi de cerca los límites de las herramientas que usa un negocio: buenas para lo suyo, pero rígidas para el seguimiento y para traer clientes, y equipos ahogados en tareas repetitivas que les roban el tiempo de lo importante. Como junto lo que sé de negocio, de marketing y de programación, me puse a construir un software de gestión que resuelva eso: que el negocio no dependa de que una persona lo recuerde todo, y que ningún presupuesto se quede sin seguimiento. Lo sigo construyendo hoy, dentro de un negocio real — porque un software de gestión solo puede nacer bien así. No lo vendo, de momento: lo construyo. Y todo lo que aprendo ahí dentro es lo que hace distinto mi marketing.
He llevado el marketing de todo tipo de negocios. Y aquella descompensación es el hueco: negocios que invierten en su local, en su equipo, en hacerlo bien — y están invisibles justo donde el cliente decide. Con un recorrido enorme por delante, precisamente porque casi nadie lo ha trabajado. Para eso nace Palanca: webs, Google, IA y quitarte trabajo repetido. Con todo lo que sé.
Te contesto yo, y quien mira tus números es quien toma las decisiones — no un gestor de cuentas que cambia cada seis meses.
Por eso no acepto más clientes de los que puedo atender bien. Prefiero pocos negocios creciendo de verdad que muchos en una lista.
Tengo un sistema de asistentes con IA que me quitan trabajo cada día. Lo que funciona en mi negocio es lo que monto en el tuyo.
Lo cuento todo, en viñetas y sin tecnicismos: lo que la IA hace de verdad por un autónomo normal. Con lo que sale bien y con lo que sale mal.
Media hora, sin compromiso, y sales con un primer paso claro — lo des conmigo o por tu cuenta.