Agenda y reservas online, recordatorios por WhatsApp, fichas de clientes, caja, stock y equipo, en una sola app pensada para cómo trabajas tú. No adaptas tu negocio a un programa: el programa se adapta a tu negocio.
A presupuestocerrado antes de empezarCada negocio trabaja distinto, así que no hay precio fijo: primero me cuentas cómo trabajas, miro qué necesitas de verdad y te hago un presupuesto cerrado antes de empezar. Y no parto de cero: la monto sobre una base propia que ya usa a diario un negocio de verdad.
Cada cliente tiene su enlace personal. Desde ahí ve su cita, la cambia, la anula o la añade a su calendario, sin contraseñas ni registros. Y tú lo ves al momento en tu agenda.
Si alguien anula, la app te enseña quién estaba en lista de espera ese día, para que el hueco no se quede vacío.
No todo negocio necesita su propia app. Suele compensar cuando te reconoces en alguna de estas:
En la primera media hora vemos si es tu caso, o si te basta con algo que ya existe.
La app no tiene por qué sustituirlo todo. Lo que ya te funciona se conecta, y lo que te da trabajo se cambia.
Si un programa que usas no se deja conectar, te lo digo antes de empezar.
Una app a medida no siempre es la respuesta. Estos son los casos en los que te diré que no.
Prefiero decirte que no a hacerte una app que no uses.
Se puede empezar por lo que más te duele, por ejemplo la agenda y los recordatorios, y añadir la caja, el stock o el equipo cuando lo necesites.
La app no se hace desde cero: se monta sobre una base propia que ya usa a diario un negocio en funcionamiento, y ahora mismo estoy construyendo con ella la de una peluquería-barbería. Lo que cambia es lo tuyo: tus servicios, tu equipo y tus horarios.
En la app van datos de tus clientes y de tu equipo. Por eso:
Lo que suele ir escondido en un contrato, aquí a la vista.